Terapia de familia

Terapia familiar

“Un entorno constituido por varios vínculos afectivos aumenta los factores de resiliencia.”

A veces las familias se enfrentan a situaciones difíciles o nuevas y no siempre encuentran los recursos y las respuestas adecuados para adaptarse.Queremos ser buenos padres y esa tarea a veces se nos hace demasiado complicada. Quién no ha pensado alguna vez “¿dónde estará ese manual que nos oriente ante un niño demasiado activo y desobediente o ante ese adolescente que nos reta y que despierta todos nuestros miedos?”.La llegada de un hijo siempre provoca cambios y no siempre logramos afrontarlos de la mejor manera. Muchas parejas se cuestionan su relación tras el nacimiento de un hijo y muchos padres de adolescentes sienten miedo ante las necesidades de independencia de sus jóvenes.

La capacidad de negociación con un adolescente, las habilidades para comunicarse entre la propia pareja o los recursos para delimitar las normas de convivencia suelen ser motivos de consulta y abordaje psicoterapéutico. Otros problemas más complejos como las conductas violentas intrafamiliares, las adicciones y dependencias de todo tipo, los trastornos alimentarios y las fobias sociales suelen aparecer como demanda psicoterapéutica al exponer a las familias a situaciones muy comprometidas frente a las que no encuentran respuesta.

El objetivo de la terapia familliar es ayudar a que la familia logre afrontar las dificultades que complican la convivencia y limitan el desarrollo de cada uno de sus miembros, liberándola de sus propias barreras y potenciando sus fortalezas. El cambio que las familias experimentan también puede transformar positivamente a cada uno de sus miembros.

Nuestro modelo de intervención terapéutica aúna los principios y técnicas del modelo sistémico, de la terapia integrativa y del reprocesamiento del trauma. A través del proceso terapéutico recorremos la historia de la familia y de la cada uno de sus miembros, identificando los valores y creencias que la sostienen y las situaciones y crisis por las que ha atravesado, buscando comprender su presente y guiándolas en la elaboración de las soluciones que les permitan encontrar un nuevo equilibrio y bienestar.

¿Quién puede acudir a una terapia de familia?

  • Familias que no saben cómo expresar y manejar sus conflictos
  • Parejas que tienen dificultades para adaptarse a la llegada de un hijo o a los cambios vitales del desarrollo
  • Familias con conflictos de convivencia
  • Familias que afrontan cambios vitales como la pérdida de uno de sus miembros, divorcios y separaciones, la emancipación de los hijos, migraciones, enfermedades y accidentes graves …
  • Personas que tengan dificultades en sus vínculos familiares
  • Familias con algún miembro con problemas frente a los que no sepan cómo actuar

Beneficios de la terapia de familia

Relaciones familiares más saludables que ayuden al desarrollo de cada uno de sus miembros. Acompañamiento en procesos de cambio. Mejorar las capacidades de negociación en situaciones de divorcio para garantizar el bienestar de los hijos. Mejorar la comunicación y la expresión de las emociones en la familia. Ofrecer un espacio de encuentro para la comprensión de la propia historia y para empatizar y aproximarse a cada uno de los miembros de la familia. Visualizar la familia como un espacio para el desarrollo y el crecimiento personal a través del fortalecimiento de los vínculos afectivos.

FAQ

¿Cuando asistir a Terapia Familiar?

La terapia familiar es una forma de psicoterapia que se enfoca en ayudar a las familias a mejorar la comunicación, resolver conflictos y entender mejor las dinámicas familiares.

Idealmente, todos los miembros de la familia que están directamente involucrados en los temas a tratar deben asistir. Sin embargo, esto puede variar según la situación específica.

La duración de la terapia familiar depende de la complejidad de los problemas familiares y del progreso realizado en las sesiones. Puede variar desde unas pocas sesiones hasta varios meses.

La terapia familiar puede ayudar a resolver conflictos, mejorar la comunicación, fortalecer las relaciones familiares y abordar problemas específicos como el trastorno de conducta en los niños, el divorcio, la enfermedad mental, entre otros.

Sí, la terapia familiar es confidencial. Los terapeutas están obligados a mantener la privacidad de las sesiones, a menos que haya una amenaza inmediata para alguien o se requiera por ley.

Es importante buscar un terapeuta con experiencia en terapia familiar y con licencia para practicar. Se recomienda consultar las credenciales, especializaciones y enfoque terapéutico del profesional.

En las sesiones, el terapeuta facilita el diálogo, ayuda a los miembros de la familia a expresar sus sentimientos y pensamientos, y trabaja para desarrollar estrategias para mejorar la dinámica familiar.

Sí, a menudo se combina con terapia individual o de pareja, según las necesidades específicas de los miembros de la familia.

El objetivo es que la familia desarrolle habilidades para manejar mejor sus conflictos y desafíos. Sin embargo, el éxito depende del compromiso y participación activa de todos los miembros.

Scroll al inicio